Como dice el crítico Clement Greenberg, "Desde Giotto a Courbet, la primera tarea del pintor había sido excavar una ilusión de espacio tridimensional en una superficie plana. El observador miraba a través de esa superficie como a través del proscenio de un escenario. La modernidad ha disminuido la profundidad de ese escenario más y más hasta que hoy el telón de fondo ha llegado a coincidir con el de delante, y éste es el único sobre el que hoy puede trabajar el pintor." Esa planimetría va a permitir a los artistas post-impresionistas y del art nouveau articular el discurso publicitario y el pictórico sobre un mismo soporte, dando origen así el género del afiche de artista. De Alphonse Mucha a Toulouse-Lautrec, el afiche irá ganando terreno en el campo del arte, a caballo entre las funciones pragmáticas de la difusión comercial y la expectación desinteresada del museo y la galería de arte. Imagen y texto trabajan conjuntamente para armar la ilusión del producto e instalar así su necesidad en el público.
La asunción de la escritura, las prácticas caligráficas y diseño de mapas en la Holanda del siglo XVII están en estrecho contacto con el arte pictórico. En muchas obras de Vermeer , por ejemplo, suelen aparecer grandes mapas haciendo de telón de fondo a la composición. "El arte holandés, como los mapas, se sintió a gusto vinculándose con el grabado y la escritura . Los artistas holandeses no solo fueron a menudo grabadores acostumbrados a adaptar sus imágenes a la superficie de una página impresa (frecuentemente la de los libros) sino que también manejaron con facilidad inscripciones , cartelas e incluso caligrafía . Artistas y geógrafos tuvieron en común no solo su interés general por la descripción de la realidad, sino su específico interés por la escritura. Mercator y Hondius, entre otras figuras relacionadas con la cartografía , escribieron manuales de caligrafía, como hicieron algunos miembros de los círculos artísticos holandeses. (De hecho, el extraordinario de...







